Es sabido que en la mayoría de los aspectos de mi vida soy una persona insoportable. Generalmente trato de convencerme a mi misma de que ser insoportable es una gran virtud, pero sé que la mayoría del tiempo no debería pensar de esa manera. Salvo con una cosa: Cuando como fuera de mi casa.

Cuando salgo a comer afuera generalmente no tengo muchas expectativas.Primero porque en Costa Rica la mayoría los restaurantes veganos o con opción vegana son o inexistentes o espantosos, y segundo porque en serio casi no hay lugares de verdad ricos para ir a comer.