Empecemos por el hecho de que soy de Argentina, y por lo tanto las facturas eran para mi el tesoro más preciado de la vida. La comunión perfecta entre hojaldre y dulce de leche. Los cañoncitos, las medialunas de grasa y los vigilantes eran mis sueños hechos realidad. Capaz me puse un poco intensa peroSeguir leyendo